miércoles, 27 de mayo de 2015

Biografía de Juan Manuel de Rosas- por Georgina Orlandini y Patricia Caraffini

Biografía de Juan Manuel de Rosas.
Juan Manuel de Rosas nació en Buenos Aires el 30 de marzo de 1793. Murió en el exilio el 14 de marzo de 1877, acompañado por su hija Manuelita, en su finca de Southampton, Inglaterra.
Durante las invasiones inglesas (1806- 1807) participó activamente de la defensa en el regimiento de Migueletes de Caballería.
Rosas pertenecIó al sector comercial ganadero/terrateniente de la sociedad rioplatense. Hijo de una de las familias de hacendados bonaerenses más aristocráticas, los Ortiz de Rozas.
En marzo de 1813 se casó con Encarnación Ezcurra, quien sería su compañera en la vida y en la política. Tras el casamiento Rosas devuelve a sus padres los campos que les administraba y decide formar su propia empresa.
En noviembre de 1815 se asoció con Juan Nepomuceno Terrero y Luis Dorrego en una compañía destinada a la explotación ganadera, saladero de pescado y exportación de productos varios en la estancia de "Los Cerrillos".
Tras la caída del Directorio, en 1820 Rosas comienza a participar activamente de la política bonaerense. Formo su cuerpo de “Colorados del Monte”, también conocida como “Milicia del Sur”. Apoyó e impuso la candidatura de Martín Rodríguez a la gobernación de Buenos Aires. Participó activamente en el Pacto de Benegas entre Santa Fe y Buenos Aires y se hizo cargo de entregarle al caudillo santafecino, Estanislao López, 30.000 cabezas de ganado.
El 8 de Diciembre de 1829 la sala de representantes proclamó a Juan Manuel de Rosas gobernador de Buenos Aires otorgándole las facultades extraordinarias y el título de Restaurador de las Leyes.
Rosas llevo a cabo una administración provincial ordenada. Recortó los gastos, aumentó los impuestos, superando lentamente el déficit fiscal heredado, y  reanudó las relaciones con la Santa Sede, suspendidas desde 1810.
Fue el sector terrateniente el que sustentó el liderazgo rosista. Rosas gozaba de un gran predicamento entre sectores populares de Buenos Aires, y, de esta forma, aparecía ante los terratenientes de la provincia como el único capaz de contener y encauzar las demandas de las clases bajas.
En 1832 Rosas fue reelecto como gobernador de Buenos Aires. Exigió que se le renovaran las facultades extraordinarias. La sala de representantes se opuso y Rosas renunció.
Rosas se alejó de la provincia pero no de los manejos políticos. Su mujer, Encarnación Ezcurra era su fiel representante y con el apoyo de Sociedad Popular Restauradora, conspiró contra los gobiernos de Balcarce, Viamonte y Maza que se sucedieron durante la ausencia del restaurador.
La agitación política conducida por Encarnación contribuyó de manera decisiva a crear un clima de gran inestabilidad favorable a los intereses de Rosas.
La muerte de Quiroga determinó la renuncia de Maza y provocó entre los legisladores porteños que prevaleciera la idea de la necesidad de un gobierno fuerte, de mano dura. Fue electo nuevamente Juan Manuel de Rosas, en marzo de 1835, esta vez con la suma del poder público.
La hegemonía rosista se consolidó mediante la unificación ideológica del pueblo de Buenos Aires a través del uso obligatorio de la divisa punzó, del riguroso control de la prensa; y de una dura represión a la oposición ideológica y política realizada por la Sociedad Popular Restauradora, conocida como la "mazorca", la fuerza de choque de Rosas, encargada de la intimidación y la eliminación de los opositores. Durante el largo período rosista, la mazorca se cobró miles de víctimas.
En 1835, Rosas sancionó la Ley de Aduanas, que protegía a las materias primas y productos locales. La Ley favoreció a las provincias pero sobre todo a Buenos Aires que aumentó notablemente sus ingresos aduaneros.
En esta segunda gobernación Rosas: favoreció la venta o el otorgamiento de las tierras públicas que pasaron a manos de los grandes ganaderos.
Rosas mantuvo durante gran parte de su mandato excelentes relaciones con los comerciantes británicos y su gobierno. Francia no había obtenido de Rosas un tratado comercial como el que Inglaterra había conseguido.
Se produce un conflicto diplomático y las naves francesas que estaban estacionadas en el Río de la Plata, bloquearon el puerto de Buenos Aires a fines de marzo de 1838 hasta 1840.
Durante el bloqueo se reanudó la guerra civil. Lavalle, con el apoyo francés, invadió Entre Ríos y Santa Fe pero fracasó en su intento de tomar Buenos Aires.
En 1845, el puerto de Buenos Aires fue bloqueado nuevamente, esta vez por una flota anglo-francesa.
El bloqueo no sólo afectaba los intereses de los extranjeros, también perjudicaba a los estancieros del Litoral que no podían navegar libremente por el río Paraná y debían comerciar sus productos por el puerto de Buenos Aires, entre los afectados estaba Justo José de Urquiza, que gobernaba la provincia de Entre Ríos desde 1841.
Recién en 1850 quedaron normalizadas las relaciones con Inglaterra y Francia.
En 1851 el gobernador de Entre Ríos emitió un decreto, conocido como el pronunciamiento de Urquiza, en el cual aceptaba la renuncia de Rosas y reasumía para Entre Ríos la conducción de las relaciones exteriores. El conflicto era en esencia económico: Entre Ríos venía reclamando la libre navegación de los ríos.
Reflexiones:
En este resumen biográfico, vemos en la figura de Rosas una personalidad con mucho valor, tenaz, pero por sobre todo con mucha habilidad en los emprendimientos comerciales, que a su vez supo trasladar hacia su participación política, y luego en el ejercicio del poder. Hemos observado que en todas sus actividades (económicas, sociales y políticas) tenía una fuerte preocupación por la organización con disciplina y orden ante todo. Esto a su vez le valió el título de “Restaurador de las Leyes”.
A lo largo de las actividades, hemos observado como supo hacer camino desde sus conocimientos para manejar las estancias, en sus sociedades comerciales, que lo llevaron a ligarse con la política y luego acceder al poder.
También observamos que esta obsesión por la disciplina y lo que él consideraba justo lo llevo a extremos, tales como la intolerancia a los opositores.
Consideramos también que Juan Manuel de Rosas, fue el primer gran líder carismático de nuestro país, ya que en él vemos rasgos de figuras de los líderes que se sucedieron en nuestro país. Figuras que han contado con un gran apoyo popular y de diversos sectores que legitiman ese poder.
Así como en el período Rosista, se vivía un contexto de discusión entre la distribución de la renta de la aduana de Buenos Aires y las provincias, aún hoy persisten los conflictos entre estos, por ejemplo por la coparticipación de la Nación hacia las provincias.
Juan Manuel de Rosas despertó sentimientos contradictorios, amor – odio, que a lo largo de nuestra historias se han ido repitiendo con distintos líderes políticos, hasta nuestros días.


Georgina Orlandini y Patricia Caraffini.

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